Vuelvo con una receta para curar el alma y espantar al monstruo que nos susurra cosas feas al oído las mañanas de domingo. Si al dolor físico le sumas el de espíritu, te espera un día glorioso. Con suerte lo puedes ver pasar desde el sofá, a ritmo de sitcom de a duro, e ignorarle de mala manera. Yo recomiendo meterse entre pecho y espalda algo de lo que luego te vayas arrepentir, porque, un domingo por la mañana, la lista a la que eso va a ir es tan larga que ni lo vas a notar. Al fin y al cabo, saltarme una dieta que nunca empecé tampoco es tan terrible.
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lunes, 28 de enero de 2013
lunes, 21 de mayo de 2012
29.
Hace poco predije el fin de la era gintónic. Creo que me las di de lista. Sigo viendo aumentar la oferta de ginebras raras, y fiestas patrocinadas por marcas premium, y a gente con tarjetas de crédito desangradas por culpa del combinado mágico. También leo sobre hamburguesas convertidas en obras de arte, y los millones de sitios recién abiertos que más bien parecen laboratorios de este clásico de la comida rápida. Después de sucumbir por un breve instante a la tentación de probarlos todos, empiezo a temer por la supervivencia de muchos; bien sea porque, una vez en casa, ya no recuerdo cuál era cuál, o porque quizás tantos locales en tan poco espacio, que ofrecen exactamente lo mismo, no puedan sobrevivir a una moda que acabará por pasar. También me he dado cuenta de que en realidad aguantarán lo que digan las guías cool, porque ellas son las que mandan. Ellas te dicen que Madrid tiene muchos nuevos proyectos, y tú eres parte de ellos. Bebe ginebra premium con tu hamburguesa gourmet; una cerveza artesana en Madrid Río con tu bici de piñón pijo. No tienes que hacer nada, sólo comprarlo.
Cómpralo.
Cómpralo.
Cómpralo.
Otro artículo más. Qué sopor.
A veces siento que me han robado mi ciudad. No quiero ser un proyecto suyo, quiero que ella lo sea del mío.
Hoy llamo a mis amigos, y las hamburguesas las hago yo, los gintónics se preparan en casa y vamos a vernos la cara un rato. De intentar seguir el ritmo que me imponen todos los proyectos de Madrid, casi las he olvidado.
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